«Drácula»: Bram Stoker; historia y capítulo extra

Seleccione la siguiente opción para leer El invitado de Drácula en versión PDF. Hemos recopilado para usted todo dato trascendental para el óptimo conocimiento y comprensión de la historia de Drácula,  su ya mencionado capítulo extra, y la información biográfica Bram Stoker, el brillante autor en cuestión.

Vlad Tepes, Drácula II
En 1880, un gris escritor irlandés, agente y secretario del renombrado actor Sir Henry Irving, asistió en Londres a las conferencias del profesor húngaro Arminius Vambery, especialista en la historia de los Balcanes. Allí se enteró del descubrimiento de dos manuscritos en turco que contaban la historia de "Vlad Tepes, el Empalador", nombre con el que Drácula II, rey de Valaquia en el siglo XV, llegó a hacerse famoso entre sus súbditos por sus crueles hazañas y festines de sangre. La repentina fascinación que sintió por este personaje vino a asociarse con sus visitas al British Museum, la consulta a un viejo libro sobre los Cárpatos, la noticia de naufragio misterioso en las costas de Boscastle, una fuerte indigestión en un albergue de Escocia a la vuelta de un paseo en coche, la psicosis colectiva desatada por Jack el Destripador y, según sostiene Matei Cazacu, la lectura de El capitán Vampiro (1879), una "novela rumana" de la escritora belga Maie Nizet.
Desplazados, traspuestos, reescritos sobre el palimpsesto del vampiro gótico, todos estos acontecimientos están en el origen de Drácula, la novela de Stoker que se publicó con el sello de Constable Press en mayo de 1897; su lanzamiento estuvo acompañado de una adaptación teatral a cargo de Irving en el London Lyceum y, aunque la edición llegó a vender más de un millón de ejemplares, las críticas resultaron desparejas: Oscar Wilde, que había conocido al autor en el Trinity College de Dublín, la describió como "la historia más bella del siglo" y el Daily Mail la comparó con Frankenstein de Mary Shelley y La caída de la casa Husher de Edgar Allan Poe; The Bookman, en cambio, sostuvo que la trama resultaba atractiva, pero comentó que las descripciones eran "horribles y repulsivas".
Abraham Stoker, hombre de moral protestante y partidario de la censura, concibió Drácula como una novela edificante y, si debemos dar crédito a sus biógrafos, nunca fue del todo consciente de la hemorragia que desencadenó. Nacido en Dublín el 8 de noviembre de 1847, pasó su infancia muy enfermo, pero la adolescencia lo soprendió convertido en campeón de atletismo. Después de graduarse, consiguió un puesto en la función pública y, deslumbrado por el teatro, empezó a colaborar gratuitamente en el Eveninng Mail. En 1888 ingresó en la Orden Hermética de la Aurora Dorada.
Trabajador infatigable, falleció el 20 de abril de 1912 en Londres, luego de haber dado a la imprenta dieciocho libros, entre los que se encuentran El misterio del mar (1902), La joya de las siete estrellas (1903), La dama del sudario (1909) y La guarida del gusano blanco (1911).
"El invitado de Drácula" fue publicado por Florence Balcombe-Stoker en abril de 1914, un año después de que los papeles privados del autor se subastaran, dando título a una colección de relatos de juventud que su marido había preparado antes de morir. En el prólogo, la viuda explicaba que a la lista de Stoker había sumado "un episodio de Drácula hasta la fecha inédito", que originalmente servía de introducción al "Diario de Jonathan Harker", suprimido por los escritores ingleses. Esta exhumación sucitó toda clase de controversias: por un lado, algunas ediciones de Drácula optaron por restituir el episodio; por el otro, Clive leatherdale y Christopher Frayling argumentaron que se trata de un relato autónomo, basado en los borradores del libro, escrito o rescrito ya por Stoker o por un desconocido.
David Manners como Harker
"Dracula's Guest", que tiene por protagonista a Jonathan Harker, comienza con una excursión en coche a las afueras de Munich la víspera de Walpurisnacht, noche de brujas inmortalizada por Goethe en la primera parte del Fausto (1808), que debe irónicamente su nombre a Santa Walburga, una misionera inglesa que dedicó su vida a evangelizar al pueblo alemán. Según la creencia popular, en la noche del 30 de abril, el demonio preside aquelarres en las montañas. Harker, desoyendo los consejos del cochero, se aventura a la caída del sol por un sendero prohibido, donde los sorprende una insólita tormenta de nieve; extraviado, se interna en un bosque y descubre el sepulcro de la condesa Dolingen de Gratz, sobre cuya entrada se lee, grabado en cirílico, un famoso verso de "Lenore" (1773) de Gottfried August Bürger -Die Toten Reiten Schnell- que el narrador traduce: "Veloces viajan los muertos".
La mención de Iliria en el epitafio de la condesa suicida remite a Carmilla de Joseph Sheridan Le Fanu, mientras que la aparición de un lobo pone en evidencia los intercambios operados entre la leyenda vampírica y la licantrpía durante el último tercio del siglo XIX. En "El invitado de Drácula", el lobo devuelve con creces al vampiro los atributos que Clemence Housman había tomado prestados para la concepción de su novela El hombre lobo (1896). Por último, la llegada de un telegrama firmado por Drácula a la posada en la que se aloja Harker da cuenta de la transformación del mito del vampiro "en la época de su reproductibilidad técnica".
Drácula, una de las primeras novelas escritas en máquina, se ofrece al lector como un montaje de testimonios y discursos de diferentes procedencias: textos dactilografiados, grabaciones, registros estenográficos, telegramas y sueltos periodísticos. Publicado en el mismo año en que Georges Mélies construyó su estudio de cine, llegó a las pantallas con La muerte de Drácula (1920) y Nosferatu, o Una sinfonía de terror (1922) de Friedrich Wilhelm Murnau. A esta siguió, ya en la era del cine sonoro, Drácula (1931) de Tod Browning con la famosa caracterización de Bela Lugosi, de la cual se hizo simultáneamente una versión castellana, dirigida por George Melford, con Carlos Villarias Llano en el papel del vampiro y Lupita Tovar en el papel de Mina.

Y de momento, estimados transeúntes, esto ha sido todo.

¡Atención! El Presente artículo fue realizado por Gótica Litraria, queda prohibida su reproducción sin previo aviso al autor.

Comentarios

  1. Na cuanta envidia. Muchos tardamos años enedesarrollar una narrativa decente y a vos ja! Simplemente el don de la escritura te fue dado

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  2. Stoker es muy bueno pero creo que todo sobre drakula está sobrevalorado

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